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lunes, 20 de enero de 2020

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos


Semana de Oración 

por la Unidad de los Cristianos

«Nos mostraron una humanidad poco común» (Cf. Hch 28, 2) es el lema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que se celebra del 18 al 25 de enero de 2020. 
Los obispos de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales también han hecho público un mensaje en el que explican que este año el Octavario se inspira en la narración de la tempestad que sufrió la nave que llevaba a san Pablo a Roma con algunos prisioneros y que acabaron socorridos en Malta «con verdadera humanidad por los nativos de la isla y por el personaje principal, Publio, que acogió en su propia casa a los náufragos y los auxilió hasta la admiración».
«Un relato de gran actualidad- afirman los obispos-, si pensamos en las travesías de los emigrantes y refugiados en busca de puerto seguro en el Mediterráneo. Miles de ellos huyen de sus países de origen perseguidos por su fe o sus ideas. El relato contrastado con la realidad de cada día es una fuerte llamada a la unidad de acción de todos los cristianos, para que tratemos con solícita humanidad a cuantos nos piden ayuda. Los países de los que proceden los emigrantes padecen males sociales y desórdenes que les obligan a buscar unas condiciones de vida mejor entre nosotros. Es necesario ayudar a los países que los emigrantes abandonan, promoviendo en ellos el respeto a los derechos humanos, la libertad religiosa y el bienestar social que ahora no pueden legítimamente ofrecer a cuantos se ven obligados a emigrar».

sábado, 26 de octubre de 2019

Decálogo del Joven Agustino


  1.   Tiene un corazón inquieto, que lo invita a una búsqueda constante de Dios, aún       después de haberlo encontrado.

  2.  Busca momentos de oración personal y comunitaria, para dialogar con Dios nuestro Amigo.
  3.  Es fiel al llamado que Dios le hace, poniendo sus dones al servicio de los demás.
  4.  Vive los valores que Jesús le propone para su vida, caminando de la mano de Agustín, en nuestra gran familia, la iglesia.
  5. Posee una profunda vida interior, para encontrarse allí consigo mismo y con Dios.
  6.  Fundamenta su amistad con Jesús y la vive con tal compromiso, confianza y sinceridad, que en el amigo encuentra la mitad de su alma.
  7. Participa de los sacramentos con alegría, sobre todo en la Eucaristía, viviéndola como un verdadero encuentro comunitario con el Señor.
  8. Ilumina su vida diariamente, alimentándose con la lectura de la palabra de Dios.
  9. Siente la necesidad de formarse constantemente y de conocer a Jesús compartiendo con los demás en comunidad.
  10. Enfrenta la vida con esperanza, contagiando a los que no la tienen.


domingo, 20 de octubre de 2019